Eramos como el agua y el aceite, el negro y el blanco, la vida y la muerte, la luz y la oscuridad....
Todos somos pricioneros de un sentimiento....El cual puede llegar a ser molesto o agradable, pero casi siempre te encarcela a algo o alguien....
El dolor....que serntimiento tan inpregnado en mi cuerpo y alma....
Quisiera caminar libremente contemplando cada rincón de los lugares mas extraños como yo..
La noche mas hermosa en la que senti que todo era posible...
La última canción de amor para tí, la toqué al compas de mi violín con lagrimas en los ojos....
Sea como sea mi vida debe continuar aunque sea desde arriba...
Mi alma en su oscuridad se va apagando cada día...








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